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Blog de Hombres de Valor


¿Cómo ser libres del afán y la ansiedad? ¿Cómo recibir paz y confianza?


Muchas veces hemos oído acerca del “afán”, pero realmente ¿Qué es el afán?. Buscando la definición, más profunda y acertada, conseguí la siguiente:

La palabra “afán” (griego-merimna) significa ansiedad, preocupación, lo que divide, lo que distrae la mente y lo que hace girar la mente angustiada en diferentes direcciones.


¿Qué nos enseña Jesús sobre el afán?

Por eso les digo: no se preocupen por la comida ni por la bebida que necesitan para vivir, ni tampoco por la ropa que se van a poner. Ciertamente la vida es más que la comida y el cuerpo más que la ropa. Miren a las aves del cielo, ellas no siembran ni cosechan ni tampoco

guardan nada en graneros.


Sin embargo, su Padre que está en el cielo les da alimento. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, va a añadir una hora a su vida?”


¿Y por qué se preocupan por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo. Ellos no trabajan ni hilan para hacer su vestido. Sin embargo, les aseguro que ni siquiera el rey Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Así que, si Dios así viste a todo lo que crece en el campo, que hoy tiene vida pero que mañana será quemado en un horno, con mucha más razón cuidará de ustedes. ¡No sean gente de poca fe! Así que no se preocupen ni digan: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Qué ropa vamos a usar?” La gente que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero ustedes tienen a su Padre en el cielo que sabe que necesitan todo esto. Así que, primero busquen el reino de Dios y su justicia, y se les dará todo lo que necesitan. No se preocupen por el día de mañana, porque el mañana traerá sus propias preocupaciones. Cada día tiene ya sus propios problemas. Mateo 6:25-34


En otra versión, dice: “basta a cada día su propio afán”. Las preocupaciones, tienden a alejarnos poco a poco de lo más importante, Dios. Él sigue allí, pero es como si nosotros no estuviésemos conscientes que el Creador del universo, nuestro Padre, está en nosotros, como si aún no entendiésemos que él Eterno, cuida de nosotros y nos guarda.

Como ya leímos, el afán, se define como aquello que:

  • Divide nuestra mente en partes.

  • Separa o distrae.

  • Genera preocupación por cosas, que causan ansiedad, temor, tensión y presión.


La mente dividida en partes no funciona como un todo. Dios necesita que nuestra mente funcione como un todo, y que finalmente ese todo sea guiado por el Espíritu Santo. El afán en sí es un problema, que finalmente nos quita la paz y Dios es el único que puede librarnos de aflicciones y regalarnos su Paz.


La fe, en este caso no es agobiarse, sino descansar en Dios, confiar en él, en sus promesa, en su Palabra.

El justo pasa por muchas aflicciones, pero el Señor lo libra de todas ellas. Salmos 34:19

Jesús, en la cruz, no solo nos regaló Salvación y Vida Eterna, sino que también nos regaló sanidad y paz.

Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud. Isaías 53:5

Aquí podemos apreciar lo costoso y difícil que fue para Jesús regalarnos Paz. No podemos olvidar este regalo y debemos guardarlo como un tesoro, debemos valorar ese sacrificio.


Para ti, ¿qué es Paz?


Paz, en hebreo Shalom, y se define como: Plenitud, totalidad, integridad, salud, bienestar, seguridad, solidez, tranquilidad, prosperidad, perfección, descanso, armonía. La ausencia de discordia o agitación. Shalom viene de la raíz verbal shalam, que significa: «perfecto, pleno o completo». Por lo tanto, Shalom representa mucho más que la ausencia de guerra conflicto es la plenitud que toda la humanidad busca. La palabra shalom aparece cerca de 250 veces en el Antiguo Testamento (véanse Salmos 4.8; Isaías 48.18; Jeremías 29.11). En el Salmo 35.27, Dios se deleita en el shalom (el bienestar y la prosperidad) de su siervo. En Isaías 53.5, el castigo necesario para nuestra paz [shalom] fue impuesto sobre el Mesías. Los ángeles anunciaron, en su nacimiento, que Jesús habría de ser el supremo pacificador. De ahí su cántico: «¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!» (Lucas 2.14–17; compárese con Isaías 9.7).EE Shalom, y se define como: Plenitud, totalidad, integridad, salud, bienestar, seguridad, solidez, tranquilidad, prosperidad, perfección, descanso, armonía. La ausencia de discordia o agitación. Shalom viene de la raíz verbal shalam, que significa: «perfecto, pleno o completo». Por lo tanto, Shalom representa mucho más que la ausencia de guerra conflicto es la plenitud que toda la humanidad busca. La palabra shalom aparece cerca de 250 veces en el Antiguo Testamento (véanse Salmos 4.8; Isaías 48.18; Jeremías 29.11). En el Salmo 35.27, Dios se deleita en el shalom (el bienestar y la prosperidad) de su siervo. En Isaías 53.5, el castigo necesario para nuestra paz [shalom] fue impuesto sobre el Mesías. Los ángeles anunciaron, en su nacimiento, que Jesús habría de ser el supremo pacificador. De ahí su cántico: «¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!» (Lucas 2.14–17; compárese con Isaías 9.7).


Es decir que somos perfectos, completos, cuando nos arrepentimos de corazón y decidimos seguir a Cristo, en ese momento único, Jesús quita el pecado que nos separa del padre y volvemos a ser uno con él. Es allí donde somos completos, donde descansamos, donde recibimos paz, el reposo y la seguridad de volver al Padre, de volver a casa.


También, podemos definir la paz como:

  • Descanso o reposo.

  • Descansamos en su presencia y reposamos.

  • Entramos a su reposo

  • Descansamos de nuestras obras

Tú guardas en completa paz a quien siempre piensa en ti y pone en ti su confianza. Isaías 26:3

Luego de recibir la paz, la reconciliación con el Padre, ¿Cómo puedo conservar la paz? Pensar en él y en su Palabra
  • Nos llena de esperanza, lo opuesto al afán.

  • Nos llena de fe, lo opuesto a la incredulidad

Es decir:

  • Fe y Esperanza, es confiar en Dios

  • Afán e incredulidad, es desconfiar de Dios


La Palabra de Dios en su versión Kadosh, dice así:

«Una persona que sus deseos reposan en ti, Tú preservas en perfecto Shalom (paz), porque él confía en ti”. Isaías 26:3 Luego dijo Jesús: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”. Mateo 11:28

Es decir, nos dará descanso, paz, reposo.


Piensen en esto: "Enfoquen sus pensamientos hacia todo lo que es verdad, noble, justo, puro, amable, admirable en alguna virtud o en algo digno de alabar". Filipenses 4:8


En ambos textos el Señor coincide en una cosa, ir a su presencia, ir a él. El guardará seguros nuestros corazones, nos dará paz, descanso, reposo.


Ahora veamos parte del capítulo 4 de filipenses

Ahora les ruego a Evodia y a Síntique, dado que pertenecen al Señor, que arreglen su desacuerdo. Y te pido a ti, mi fiel colaborador, que ayudes a esas dos mujeres, porque trabajaron mucho a mi lado para dar a conocer a otros la Buena Noticia. Trabajaron junto con Clemente y mis demás colaboradores, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida. Filipenses 4:2-3

Si leemos todo el capítulo 4 de Filipenses podemos notar que había desacuerdos entre algunos hermanos, esto quitaba el gozo y la alegría, trayendo angustia y preocupación. Quizás algún tipo de afán perturbaba sus mentes, por eso Pablo les habla de enfocar y/o dominar sus pensamientos en una sola dirección.


Esta es la clave para recibir paz en nuestros corazones, una paz que nos guarda, nos cuida y nos protege:


No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

Un ejemplo de afán y paz en la presencia de Dios:

Jesús visita a Marta y a María


Mientras Jesús iba de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo hospedó en su casa. Marta tenía una hermana que se llamaba María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. Pero Marta, que estaba ocupada con muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje trabajar sola? ¡Dile que me ayude!» Jesús le respondió: «Marta, Marta, estás preocupada y aturdida (en otra versión dice “afanada”) con muchas cosas. Pero una sola cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.»

Vemos que es este pasaje Jesús nos enseña que Marta estaba muy preocupada por atender a las personas que estaban en la casa, por lo visto hacía varias cosas a la vez, su mente estaba dividida en muchas cosas, esto la preocupaba tanto que terminaba aturdida, pero en cambio, María tuvo que decir entre lo importante (Jesús) y lo urgente (los muchos quehaceres) y finalmente supo tomar la mejor decisión.


Tomemos el ejemplo de María, vayamos todos los días y sentémonos a los pies de Jesús para escuchar lo que él quiere decirnos. Allí encontraremos, su paz, reconciliación, fuerzas, descanso, amor, aceptación, aprobación, luz, sanidad y la restauración de todas las cosas.


Para finalizar, recordemos las Palabras de Jesús:

Luego dijo Jesús: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”. Mateo 11:28. Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33

Afán Vs Paz


 
 
 

Humberto Menoni

Siempre es importante abordar todos los problemas que se presentan en nuestra vida y encontrar la manera de superarlos para seguir adelante con nuestra ruta.


En este artículo vamos a hablar sobre cómo podemos salir del problema que nos está acosando y hacerlo con el apoyo y la guía de Cristo Jesús.



Para empezar, es importante reconocer que todos tenemos problemas en la vida, grandes y pequeños, y que no siempre es fácil encontrar una solución. Pero lo que sí podemos hacer es confiar en que Dios nos ayudará a superar cualquier dificultad que se nos presente. De hecho, la Biblia nos asegura que "Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestra ayuda siempre presente en los momentos de dificultad" (Salmo 46:1).


Entonces, ¿cómo podemos salir del problema que nos está acosando? Aquí hay algunos consejos que pueden ayudar:


1. Busca la guía de Dios: En primer lugar, es importante buscar la guía de Dios en oración y meditación. Pídele a Dios que te muestre la solución y que te guíe en el camino correcto.


2. Busca apoyo: No tienes que enfrentar el problema solo. Busca apoyo en familiares, amigos o incluso en la iglesia. Compartir tus preocupaciones con alguien puede ayudarte a sentirte menos solo y a encontrar soluciones más creativas.


3. Aprende de tus errores: A veces nuestros problemas son el resultado de nuestras propias decisiones o acciones. En lugar de culparte a ti mismo o a los demás, trata de aprender de tus errores y encontrar maneras de evitar cometerlos de nuevo en el futuro.


4. Mantén una actitud positiva: Aunque puede ser difícil, trate de mantener una actitud positiva ante el problema. Recuerda que Dios está contigo y que todo tiene una solución. Además, una actitud positiva puede ayudarte a encontrar soluciones más creativas y efectivas.


En resumen, es importante recordar que todos enfrentamos problemas en la vida, pero podemos superarlos con la ayuda de Dios y nuestro propio esfuerzo. Busca la guía de Dios, busca apoyo, aprende de tus errores y mantén una actitud positiva. Con estos consejos, puedes salir del problema más que vencedor en Cristo Jesús.



¿Cómo superar mis problemas en Cristo Jesús?



 
 
 

Actualizado: 25 jun 2023


Endrik Meneses

Santiago 1:26 (RVR1960) "Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada".


A Dios le interesan las cosas que dices y debes responsabilizarte por ellas. La persona que dice todo lo que piensa o que anda ofendiendo a todos es insensata y no piensa en el prójimo, sino en sí mismo.





Piensa:

Lo que este versículo está diciendo es que cualquiera que afirme seguir a Dios debe tener una actitud diferente a esa. De lo contrario, será un hipócrita. Quien sigue a Dios debe responsabilizarse por lo que dice, su boca debe ser una fuente de vida, sabiduría y sanación para otras personas.


¿Has tenido cuidado con tu lengua? ¿O dices todo lo que piensas y el problema es de quien se ofendió? Si realmente quieres ser un hijo de Dios, un seguidor de Jesús, debes tener cuidado con lo que dices. Sé una fuente de bendición, no de maldición.


Una buena fuente de agua


Presta atención en todo momento, especialmente en los momentos difíciles. Observa tu actitud, si estás quejándote, murmurando o maldiciendo y contrólate.


En lugar de maldecir, mira hacia arriba y pide ayuda divina.


Antes de hablar de la vida del prójimo, piensa en cómo se sentiría esa persona si te escuchara en ese momento.


Ora:


Dios mío y Padre mío, te pido que me perdones por todas las veces en las que fallé y maldije. Perdóname, Dios, por chismear y maldecir a las personas en situaciones difíciles. Te pido que tu Espíritu Santo esté en mi corazón, listo para advertirme y ayudarme en estos momentos de tentación. Te pido esto en el nombre de Jesucristo, ¡amén!

¡Cuidado de como utilizas tu boca!

 
 
 
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